Sabe qué preguntar en la próxima cita, y cómo calmar a quien cuida cuando se resiste.
Hiloa existe para que ese conocimiento se comparta, no que dependa solo de ella.
El problema
Vive en una sola cabeza, construido despacio con cada cita, cada crisis, cada conversación con un especialista que el resto de la familia no escuchó. Cuando esa persona no está, no hay degradación. Hay colapso. Quien toma el relevo llega sin saber qué preguntar, qué mirar, ni qué contar cuando alguien más pregunte cómo le fue. El cuidado se sostiene sobre memoria prestada y una confianza que cuesta más de lo que debería.
Ese conocimiento sí se puede transferir.
Qué es Hiloa
Estamos construyendo la primera versión ahora mismo: un lugar donde el conocimiento de cuidado se pueda registrar mientras pasa, con la voz de quien cuida, y compartir con quien necesite tomar el relevo, sabiendo exactamente qué preguntar, qué observar, y qué contar de vuelta.
Origen de Hiloa
Esto empezó mucho antes de cualquier investigación formal. Durante años vi a mi mamá convertirse, casi sin darse cuenta, en la persona que sostiene el cuidado de mi papá y también el suyo propio. Ella misma vive con una condición crónica, y aun con eso encima, es quien conecta la información entre médicos, recuerda cada cambio de tratamiento y sabe qué antecedente mencionar en cada consulta, la de él y la suya. Mi papá puede resolver muchas cosas solo, pero puede hacerlas porque ella carga en su cabeza todo lo que hay detrás. Durante años me hice la misma pregunta: qué pasaría si un día ella no pudiera seguir sosteniendo todo esto. Mi hermano y yo la cuidaríamos sin dudarlo, y aun así siempre llegaba a la misma conclusión, no sabríamos por dónde empezar, porque ese conocimiento nunca se ha compartido con nadie más.
Años después nació mi hija, y esa pregunta cambió de forma. Por primera vez sostuve yo misma el cuidado de alguien más, y entendí lo que significa recordar, anticipar, conectar información y tomar decisiones todo el tiempo, casi siempre desde la cabeza de quien cuida. Empecé a investigar si lo que veía en mi familia era una excepción o un patrón. Hablé con familias cuidadoras completamente distintas entre sí, y encontré la misma estructura una y otra vez: alguien sostiene el conocimiento completo, y cuando esa persona se agota o deja de estar disponible, la familia pierde continuidad, contexto y memoria. Ahí entendí que era un problema estructural del cuidado, más grande que mi propia familia. Así nació Hiloa, buscando responder la pregunta que sigue guiando todo lo que construimos: cómo lograr que el conocimiento que sostiene el cuidado deje de depender de una sola persona.
Ana María Mendoza, fundadora de Hiloa — LinkedIn
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No, no tiene ningún costo. Estamos en la fase de construir la primera versión de Hiloa, y ser familia fundadora es una invitación a ayudarnos a construirla, no un servicio que se cobra.
Tu correo se usa solo para contarte sobre Hiloa, no lo compartimos con nadie. Estamos terminando el marco completo de protección de datos antes de que cualquier información de cuidado real entre a la plataforma.
Estamos construyendo la primera versión ahora mismo. Las primeras familias fundadoras empezarán a probarla en los próximos meses.
Ser de las primeras personas en probar Hiloa antes de que esté disponible para todos, y ayudarnos con tu experiencia real a decidir qué funciona y qué hay que cambiar antes de abrirlo a más familias.