Mesa junto a una ventana, con café y un cuaderno abierto, con el hilo de continuidad integrado

Hay una persona en casi toda familia que se vuelve indispensable.

Sabe qué preguntar en la próxima cita, y cómo calmar a quien cuida cuando se resiste.

Hiloa existe para que ese conocimiento se comparta, no que dependa solo de ella.

Manos de un adulto mayor sosteniendo una taza

El problema

El conocimiento nunca está escrito en ningún lado.

Vive en una sola cabeza, construido despacio con cada cita, cada crisis, cada conversación con un especialista que el resto de la familia no escuchó. Cuando esa persona no está, no hay degradación. Hay colapso. Quien toma el relevo llega sin saber qué preguntar, qué mirar, ni qué contar cuando alguien más pregunte cómo le fue. El cuidado se sostiene sobre memoria prestada y una confianza que cuesta más de lo que debería.

Ese conocimiento sí se puede transferir.

Qué es Hiloa

La infraestructura para que ese conocimiento se preserve y se transfiera.

Estamos construyendo la primera versión ahora mismo: un lugar donde el conocimiento de cuidado se pueda registrar mientras pasa, con la voz de quien cuida, y compartir con quien necesite tomar el relevo, sabiendo exactamente qué preguntar, qué observar, y qué contar de vuelta.

Manos de una mamá y su hijo
Mujer escribiendo en un cuaderno

Origen de Hiloa

Esto empezó mucho antes de cualquier investigación formal. Durante años vi a mi mamá convertirse, casi sin darse cuenta, en la persona que sostiene el cuidado de mi papá y también el suyo propio. Ella misma vive con una condición crónica, y aun con eso encima, es quien conecta la información entre médicos, recuerda cada cambio de tratamiento y sabe qué antecedente mencionar en cada consulta, la de él y la suya. Mi papá puede resolver muchas cosas solo, pero puede hacerlas porque ella carga en su cabeza todo lo que hay detrás. Durante años me hice la misma pregunta: qué pasaría si un día ella no pudiera seguir sosteniendo todo esto. Mi hermano y yo la cuidaríamos sin dudarlo, y aun así siempre llegaba a la misma conclusión, no sabríamos por dónde empezar, porque ese conocimiento nunca se ha compartido con nadie más.

Ana María Mendoza, fundadora de Hiloa — LinkedIn

Escritorio con cuaderno, carpeta y una taza

¿Qué te gustaría hacer?

Cuéntanos cómo quieres estar cerca de Hiloa y te escribimos.

Tu correo se usa solo para contarte sobre Hiloa. No lo compartimos con nadie.

Estamos construyendo la primera versión ahora, con el acompañamiento de familias reales. Escríbenos y haz parte de las primeras en saberlo.

Preguntas frecuentes